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47.- USOS Y COSTUMBRES: EL ZAPATERO REMENDON

zapateroEs este otro de los oficios que ha desaparecido casi totalmente de los pueblos pequeños como en el nuestro, nos referimos al zapatero remendón; hay que aclarar que el zapatero que muestra la fotografía no es de Salvatierra de los Barros nuestro pueblo, este hombre actualmente esta felizmente jubilado desde hace varios años, su puesto no ha sido ocupado por nadie, por este motivo nos sirve perfectamente para poder hablar sobre el tema.

El oficio de zapatero en los pueblos al igual que podría ser el de carpintero, herrero, albañil, etc., era imprescindible en la zona rural durante aquellos críticos años de mediados del siglo XX para el servicio de los vecinos de los pueblos, el trabajo del zapatero era muy necesario no ya por el calzado nuevo que pudiera realizar, sino para la reparación del usado.

La precariedad económica era tan absoluta que era preciso pasarse por el taller para reparar los botos de los hombres del campo, las sandalias, los zapatos, etc., de los demás; echar unas medias suelas, un remiendo o darle un cosido a estas prendas era una solución para aguantar y desecharlos hasta que ya de puro viejas se caían a cachos y resultarle imposible al zapatero su reparación. En aquellos tiempos se aprovechaba la goma de las ruedas de los coches para utilizarlas como suelas para los botos o sandalias de cuero.

Al zapatero de entonces mientras se dedicaba a su faena le veíamos entre sus manos un trenzado de hilo de cáñamo que impregnaba de cerote con el que hacía los cabos que le servían para coser los remiendos y para este menester utilizaba la lezna.

El clásico zapatero que lo mismo remendaba que hacía a medida unas botas de paseo bien bajas o camperas, unos zapatos o unos botos para el campo ya no tiene razón de ser, ahora los zapatos, los de uso común, son de usar y tirar y la persona que se dedica a su reparación es una especie de artista que los recompone generalmente usando mucho pegamento y unas máquinas que con ellas realiza todo el trabajo, nada es manual, es una especie de funcionario que aguarda al público detrás de un mostrador que le llega al cliente casi a la barbilla; aquella estampa y aquel trato íntimo que existía entre el zapatero que atendía sentado en una silla bajita a sus clientes y a éstos también sentados en conversación mientras esperaban el arreglo de sus zapatos en animada conversación, ha desaparecido, eran otros tiempos…

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