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199.- LA GANADERIA EN SALVATIERRA DE LOS BARROS. LOS REBAÑOS DE OVEJAS A MEDIADOS DEL SIGLO XVIII

OLYMPUS DIGITAL CAMERALa fotografía que mostramos de este rebaño de ovejas que transita guiadas por su pastor por uno de los caminos del término municipal de nuestro pueblo Salvatierra de los Barros en busca pastos, nos ha dado pie para referirnos a que los vecinos de esta población han sido desde tiempos inmemoriales eminentemente ganaderos quizás obligados a que su término municipal principalmente abrupto y montañoso no ha sido propicio para la siembra de cereales, motivo principal por el que se han decantado además de por la alfarería por la cría y explotación del ganado de cerda, cabrío, lanar etc.

En esta ocasión nos vamos a referir a este último ganado: el ovino. Los datos que reflejamos en este comentario los hemos extractado y extraído del Interrogatorio del Marqués de la Ensenada que se realizó en 1749 para conocer los aspectos económicos de los pueblos de la Corona de Castilla a través de 40 preguntas que en dicho Interrogatorio se realizaba a los Ayuntamientos; reinaba entonces en España Fernando VI, el Monarca a través de las respuestas del Marqués de la Ensenada Don Zenón de Somodevilla y Bengoechea quiso conocer según las declaraciones de los municipios los correspondientes patrimonios individuales.

El Ayuntamiento de Salvatierra de los Barros da contestación a la pregunta número 18 que se le efectúa de la siguiente forma: “Si hay algún esquilmo, a quién pertenece, qué numero de ganado viene al esquileo a él y qué utilidad se regula a su dueño cada año.

El Alcalde responde refiriéndose concretamente a las ovejas: “En este término las obejas que ay y se crian son bastas; que a cada diez obejas las regulan una arroba de lana y cinco borregos al año; que la lana se vende a veinte y ocho reales, y el borrego vale a los seis meses ocho reales, al año quince y a los dos veinte y dos; que es todo el valor que puede llegar a tener; y siendo borrega vale a los seis meses los mismos ocho reales; y al año catorze de que no passa. También se le consideran a dichas diez obejas cinco quesos de tres libras cada uno, que a real calibra componen quince reales….”

Después se refiere a los chivos, cerdos, caballos, yeguas, vacas, yuntas de mula, asnos etc., pero de eso nos ocuparemos en otra ocasión.

 

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