Calle San Blas, num. 1 – 06175, SALVATIERRA DE LOS BARROS – TFNO.: 677 747 123

146.- LA CASA DEL CALA SITUADA EN LA CARRETERA DE SALVALEÓN, CERCA DE LA CAÑADA REAL (MADRID-PORTUGAL)

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEn la carretera EX 320 (Zafra-Cheles) que nos lleva desde nuestro pueblo Salvatierra de los Barros al vecino de Salvaleón, subiendo las empinadas cuestas de las Corderas para luego bajar un poco encontramos a una distancia aproximada de 3,5 Km. de nuestra localidad a la mano derecha una casita humilde dotada de poyos que invita a sentarse a descansar y con pequeño espacio delante la que conocemos como la “Casa del Cala”, está ubicada a las inmediaciones de la Cañada Real. Este lugar es para muchos vecinos el fin o límite del paseo y que ahora muchos de nosotros realizamos a diario bien como deporte para conservar las aptitudes físicas, por recomendación médica o simplemente para recrearnos admirando el bonito paisaje que durante el trayecto podemos contemplar.

Desde hace varios años esta casa se encuentra cerrada, en ella vivió un hombre  muy peculiar natural de Salvaleón, se llamaba Manuel Sahagún y le conocíamos como el “señó” Manuel “El Cala”, este hombre residía en esta pequeña casa junto con  su esposa y varios hijos. Coo decimos anteriormente la casa se encuentra está en el mismo límite de los términos municipales de Salvatierra y Salvaleón en terrenos del llamado “El Cordel” o Cañada Real de Madrid a Portugal, por este Cordel antiguamente pasaban los ganados en trashumancia procedentes de las altas provincias de Castilla y León en busca de las tempranas hierbas de Extremadura.

El señó Manuel “El Cala”, llevaba una vida bohemia, era un hombre polifacético: cazador en amplias modalidades para lo que utilizaba distintos artilugios bien clásicos o de su invención  (escopeta, lazos, trampas…). Inventor de muchas cosas, labrador, leñador y carbonero; de pensamientos profundos y filosóficos, era muy estimado en ambos pueblos por su temperamento afable, carácter distinto y peculiar y muy requerido en las tertulias por aquellas otras gentes de carreras universitarias que venían de vacaciones cuya reuniones amenizaba aportando su personalidad tan privativa y su profundidad en sus dichos y pareceres que abarcaban amplios y variados temas. Era un genio.

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