Calle San Blas, num. 1 – 06175, SALVATIERRA DE LOS BARROS – TFNO.: 677 747 123

595.- EL ENDULZADERO DE ALTRAMUCES DE SALVATIERRA DE LOS BARROS EN LA CARRETERA DE ZAFRA.

Por cualquier lugar que el viajero transite de Salvatierra de los Barros, los recuerdos de su infancia, siempre se le vienen a la memoria, ello es motivo suficiente para hacer un comentario o dedicarle un recuerdo a aquellos lugares que formaron parte de su niñez; hay que tener en cuenta que los muchachos de mi época en aquellos lejanos años permanecíamos mucho tiempo en la calle, en casa sólo parábamos el imprescindible para comer, hacer los deberes y dormir. Nos daba tiempo de recorrer mil y uno vericuetos.

El resto del día lo teníamos ocupado en la escuela a la que asistíamos por la mañana y por la tarde, excepto las tardes del jueves y como es lógico los domingos, el demás tiempo libre, hasta que se encendían las luces del alumbrado público, lo pasábamos jugando en la calle, recorriendo con nuestros juegos el pueblo y los campos aledaños; la calle y el campo por consiguiente eran nuestros lugares de recreo, no teníamos televisión ni “tablets” (no sé si se escribe así), ni otros juegos electrónicos, los juegos que realizábamos eran los clásicos que nos hemos transmitido los chavales de generación en generación y que ahora habrá que guardar en archivos para que puedan consultarlos las nuevas generaciones.

Me he liado, hoy de lo que quería hablar es del endulzadero de chochos (altramuces), que había a la entrada del pueblo por la carretera de Zafra, propiedad del señó Mateo Naharro, al que conocíamos por el señó Mateino, o sea, los endulzaeros eran una albercas llenas de agua y que veíamos desde la carretera, las veíamos de color amarillo, el color se debía a los altramuces que se encontraban depositados en su fondo, ahí, en esas albercas de procedía a quitarles su amargor natural mediante su inmersión en agua, que se conseguía con la corriente continua de agua, luego, una vez secos y ya dulces, se utilizarían como pienso para el ganado, sobre todo para los cerdos, era este el primer alimento que se les daba antes de la montanera a los guarros, para “abrirlos”, según decían los ganaderos.

También nosotros los comíamos como una chuchería más una vez salados.

Hoy el endulzadero ha desaparecido, quedan sus vestigios, las albercas y la noria que vemos en la foto, como mudos testigos de lo que fue y ahora no es.

5 de enero de 2015

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