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345.-PERSONAS SINGULARES DE SALVATIERRA DE LOS BARROS: ANTONIO MONGE TRIGO “EL PASTOR”

345No todas las personas las podemos considerar “singulares” por haber destacado extraordinariamente en las distintas facetas de la vida: también para el que esto escribe se pueden considerar como tales a aquellas por su innegable humildad, por su simpatía y por su carisma y este es el caso de nuestro paisano Antonio Monge Trigo conocido más bien por Antonio El Pastor, nacido en Salvatierra de los Barros en el año 1927, él es uno de los cinco hermanos que nacieron en un hogar muy humilde. Su madre falleció de parto, quedándose huérfanos siendo todos ellos siendo muy pequeños. Antonio sólo contaba dos años de edad cuando su madre los dejó.

Su padre debido a las circunstancias económicas tan imponderables del hogar, tuvo que entregar a dos hermanas suyas a sendas familias que conocía en Montijo y Corte de Peleas para que las cuidaran. Ambas familia eran de posición holgada.

Cuando nuestro protagonista tenía tan sólo ocho años de edad debido a las maltrechas circunstancias económicas en que se encontraba salió de casa acompañando a su padre a vender cacharros, como también lo hicieron otros niños de la época, iban de pueblo en pueblo vendiendo, quedándose en posadas y teniendo como cama el aparejo del burro.

Otras de las penosas facetas de su niñez fue la de cuidar guarros, ovejas, escardar, segar, coger bellotas, aceitunas, etc., etc., trabajaba en todo lo que le salía y por estos motivos nunca fue a la escuela, sólo consiguió aprender a escribir su propio nombre y apellidos y las vocales como él dice: “a, e, i, o, u.”.

Es agradable hablar con este hombre, la conversación se extiende y gusta escucharle, es una persona muy inteligente e ingeniosas, poco a poco nos va desgranando sus experiencias aunque no todas ellas sean felices y así no dice que cuando se tuvo que incorporar al Servicio Militar se fue del pueblo muy contento pues tenía la certeza de allí que iba a aprender a leer y a escribir, pero sufrió una gran decepción puesto que le adjudicaron un grupo de compañeros que sabían menos que él puesto que ya que como sabía las vocales le encargaron que se las enseñara a sus compañeros.

Son muchas las cosas que nos cuenta, tiene tantas que se podría escribir una novela.

Terminada la mili volvió al pueblo con sus ovejas, se casó y se llevó a su mujer al Moral, allí vivieron en un chozo hecho de escobas, ese era su hogar.

Actualmente reside en el Barrio de los Mártires, es muy feliz, tiene cinco hijos que le quieren y él los quiere.

José el Pastor sigue contando sus muchas historias y ojalá lo haga durante muchísimos años más.

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